En el proceso industrial definido como anodizado de aluminio se incluyen un conjunto de tratamientos superficiales previos al proceso de oxidación anódica, cuya finalidad es la de conferir un aspecto determinado a la superficie del metal, y otros posteriores, destinados a actuar sobre la capa obtenida para conseguir un aspecto y unas características óptimas de la propia capa.
Estas partes individuales que conforman el proceso global se pueden clasificar como pretratamientos mecánicos y pretratamientos químicos, y se localizan en zonas separadas entre sí, si se encuentran en la misma planta de producción.